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  • Ángela Landete Arnal

60GAMEOVER (entrevista)

Hoy conocemos a Ángela Landete (Lovelace), que nos transmite con su novela cómo disfrutar de la vida aún en los peores momentos.


Antes de nada, ¿Ángela Landete o Lovelace?

Mi idea era utilizar únicamente mi pseudónimo que, por cierto, hace referencia a Ada Augusta Lovelace, una de las hijas de Lord Byron. Mi nombre aparece en la solapa del libro, pero no en la portada. Sin embargo, en la página web de muchas librerías apareció mi nombre desde un principio, y la verdad es que no me importa con cuál de los dos se dirigen a mí. En lo que sí insisto es que en la portada aparezca Lovelace; me gusta cómo suena y la mujer a la que evoca, una escritora, matemática y pionera de la informática.


Esa demostración de fuerza ante los malos momentos y esa energía ¿es de Haidi o de la autora?

Es mía, es lo que he aprendido practicando chikung, una disciplina en la cual la gratitud y la aceptación son esenciales. Me ha enseñado a integrar mi realidad, abrazarla por así decirlo, a la vez que se utiliza el poder de la mente para relativizar o magnificar las cosas, algo que todos podemos hacer. Me levanto cada día con mucho dolor y llevo un parche de morfina para mitigarlo porque los calmantes no me ayudan… Intento no darle tanta importancia; pienso que hay realidades mucho peores que la mía. Una vez integras esa actitud, todo resulta más fácil.


¿Podemos conocerte a través de Haidi?

Ya lo creo. Hay mucho de mí en ella, más de lo que en un principio tenía planeado revelar. La inseguridad, la timidez, el sentimiento de soledad y orfandad… Mi madre falleció de forma súbita cuando yo tenía diecisiete años y superarlo me costó una larga década de psicólogos y psiquiatras. Además, aunque no pongo en duda el cariño de mi padre y mi hermano, ni uno ni otro nunca mostró gran empatía hacia mí, que era la pequeña de la familia. Si bien estas características salieron solas, como si mi subconsciente las hubiera dictado, la evolución emocional de Haidi ha sido detalladamente perfilada de acuerdo con la mía propia: desde el victimismo y la insatisfacción hasta la aceptación de mis circunstancias, esforzándome en todo momento por ver el lado positivo de la realidad.


¿Tu novela preferida, aparte supongo, de "Orgullo y Prejuicio"?

El Conde de Montecristo me fascina por la historia de amor, pasión y venganza, así como por el intelecto y la perseverancia que muestra Dantès para ascender en la escala social y convertirse en aristócrata. La novela describe también la mezquindad y la ambición de los seres humanos: los amigos traicionan, los desconocidos adulan a todo aquel que disponga de buenas arcas.


¿Con quién quedarías para poder conocerlo más, Darcy de "Orgullo y Prejuicio" o Alistair de "El Viaje de Haidi"?

¡Uf! Es una difícil elección porque uno es el reflejo del otro, sólo que modernizado. Diría que con Darcy; creo que me enamoré platónicamente de él desde su primera aparición en la novela, en aquel primer baile en Meryton.


¿Qué nos puedes contar de tu nueva novela?

Se trata de una historia de intriga que gira en torno a Ímogen, una adolescente que un buen día empieza a sufrir pesadillas espantosas con su vecino Ricard. Se convence de que éstas tienen una base real y comienza a sospechar del impúdico delito del hombre; a partir de ahí, se propone descubrirle pero el mal sueño repetido noche tras noche la desquicia y el terror a dormir hará que enferme. Me fascina analizar la psicología de las personas, por lo que vemos cómo se desmorona emocionalmente, al igual que sucede a menudo en nuestra sociedad, donde somos testigos de noticias alarmantes cuyo protagonista es un menor. La inseguridad, la inocencia, la inmadurez… hacen que tomen malas decisiones y cometan errores. Desgraciadamente, a veces son errores catastróficos.


Cuando escribes, ¿tienes un esquema claro antes de empezar o va surgiendo todo sobre la marcha?

Con el “esqueleto” de la historia en mente, voy creando las diferentes escenas sobre la marcha; no es muy buen sistema porque, como soy perfeccionista, llega un momento en el que me veo obligada a hacer ese esquema que dices para repasar capítulo por capítulo y que todo quede bien encajado, como las piezas de un puzle. Por supuesto, entonces es cuando asoman los errores y hay que corregir, enmendar, a veces incluso modificar la escena en cuestión. Por eso releo mis novelas varias veces, para asegurarme de que todo cuadre.


¿Eres una manitas en la cocina? ¿Te gusta cocinar? Por ejemplo, ¿qué preparas para desayunar?

¡Oh, no, qué va! No se me da nada bien; cocino por obligación y, dado que la falta de energía es algo habitual en mí, tiendo a platos extremadamente sencillos para terminar lo antes posible. Es durante el fin de semana que alguna vez guiso recetas más elaboradas, pero casi siempre cocina mi marido, que él sí que es diestro en los fogones.


Muchas gracias a Ángela por compartir un poquito de su tiempo y dejarnos conocerla un poco más.

BELÉN FERNÁNDEZ




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